lunes 19 de marzo de 2012

Una frase de la casa

El que escribe esto, como buen ( y forzado) estudioso de la Historia que más o menos se podría considerar, es mucho de frases y proverbios. Supongo que se habrán dado cuenta.

Siempre me ha fascinado contemplar cómo es posible que quede tan bien plasmado el saber popular o de alguna persona memorable en unas pocas letras. Aunque quizá lo que más me ponga sea la posibilidad de planchar a alguien demasiado presuntuoso citando a Marx (ya sea Karl o Groucho), por ejemplo. Hoy me voy a desmarcar con un proverbio de mi cosecha:

"Amor y libertad tienen mucho en común: ambas más que un derecho o una obligación, son la recompensa a un trabajo bien hecho"

He buscado en la red por bing y no he encontrado que nadie haya dicho antes lo mismo, o algo parecido (si hay alguien ahí que lo sepa que lo diga, por favor) Con ello deduzco que es una idea tonta que no se ha merecido pasar a la historia de las grandes frases. Sin embargo es una conclusión a la que me han llevado mis humildes vivencias, nada más y nada menos. Y la quería compartir y dedicársela a aquellos seres que tan bien hacen su trabajo conmigo, y por quienes a su vez me esfuerzo para que me den ese tan necesario amor que me dan.

Sean felices y háganse merecedores de mucho amor.

lunes 12 de marzo de 2012

Breve reflexión sobre los sindicatos

Hoy vamos a bucear un poquito en la Historia, esa gran desconocida y tantas veces vejada por nuestros políticos. Esa memoria común, que es más selectiva que ninguna otra. 

Hubo un tiempo, hace más de un siglo (quién lo diría) que las empresas privadas empezaron a funcionar a todo trapo gracias a la creciente industrialización. Por aquel entonces los trabajadores de esas fábricas no tenían ningún tipo de derechos, siguiendo una costumbre que se remontaba milenios atrás hasta sumirse en los oscuros albores de la Historia. Eran simple mano de obra, barata, abundante y despreciable. Los dueños de esas fábricas podían hacer con sus trabajadores lo que quisieran, ya que si alguno de estos se negaba o quejaba en algo, simplemente era reemplazado por otro de los miles de pobres de solemnidad que por allí había disponibles. La situación se tornó insostenible, llegando al extremo de extender prácticas como darle trabajo sólo a niños porque estos cobraban menos (además había muchos)

Ya de paso recuerdo a todos que esto que acabo de describir, y que en principio ha quedado en la Historia gracias a nuestra floreciente evolución, se está repitiendo hoy en día en otras partes del mundo. Partes del mundo menos civilizadas, digámoslo así.

Volviendo al tema que nos ocupa, resulta que en aquel momento surgieron los primeros sindicatos por la mera necesidad de los trabajadores. Éstos, movidos por las nuevas ideas comunistas, anarquistas, y socialistas entre otras, comenzaron a actuar. Y no eran poco expeditivos: si había que paralizar la fábrica de turno se paralizaba, ya fuera mediante huelgas, piquetes (y no informativos precisamente), o destruyendo la maquinaria. Fueron el azote de los leoninos empresarios y tuvieron que verselas con la policía, esa gran amiga del pueblo desde siempre.

Por lo tanto, los sindicatos comenzaron siendo ilegales. Pero poco importaba porque eran efectivos. Y tanto que si lo eran. Y por ese motivo terminaron sentándose en la misma mesa de los empresarios para negociar las condiciones de trabajo. Y de ahí vienen los primeros derechos de los trabajadores. Pero esos primeros derechos conseguidos a sangre y fuego (y no estoy aplicando exageraciones dramáticas) estaban aún muy lejos de los que se conseguirían más adelante (vacaciones pagadas, seguridad social, subsidios por desempleo) Todas esas cosas, aunque os hagan creer lo contrario, se consiguieron porque a mediados del siglo XX (sobre todo después de la II Guerra Mundial) los grandes empresarios se dieron cuenta de que si el poder adquisitivo del ciudadano, y su calidad de vida crecían, habría un mayor mercado para los productos que ellos mismos producían. Ahí nació la sociedad de consumo que hoy todos disfrutamos. Su padre se dice que fue Ford, no el actor que encarnó a Han Solo, sino el tipo de los coches Ford. Su madre fueron las multinacionales.

Entonces, curiosamente, gracias a los capitalistas, las condiciones de vida de los trabajadores crecieron muchísimo, invirtiéndose más en mejorar su bienestar, tiempo libre y ocio. Fue la necesidad de expandirse de los mercados, y no la acción de los sindicatos, la que hizo posible alcanzar las más altas cotas de confort para el pueblo en la historia conocida. Las misma que, dicho sea de paso, ahora estamos perdiendo.

¿Y los sindicatos por aquellos entonces, qué hacían? Pues una vez que ya no había que quemar ninguna fábrica ni amenazar a ningún empresario carroñero, entraron en una interminable fase de desidia que les ha llevado a nuestros días. Las grandes empresas, conscientes de que era mejor controlarlos que tenerlos en contra, fueron engatusándolos y atrayéndolos al poder, ofreciéndoles responsabilidades y dinero, mucho dinero. Y así, poco a poco los sindicatos fueron quedando debidamente sedados, pasando a convertirse en leales servidores del establishment (ya saben: bancos>multinacionales>políticos>medios de comunicación, etc)

¿Y ahora, qué hacen? Pues ahora, como buenas mascotas del poder que son, forman aberraciones como ésta:
Cartel de la última huelga: desde entonces poco ha cambiado, y menos aún se ha logrado



La Huelga General, tal vez el arma más poderosa que pueda tener un trabajador a su disposición dentro de los parámetros del Estado de Derecho (descanse en paz), se ve horriblemente mancillada y mutilada cuando "nuestros" inamovibles e inmóviles sindicatos la desempolvan de cuando en cuando. No me voy a convertir en un profeta al decir que la próxima huelga general no va a servir absolutamente para nada; que vamos a seguir cuesta abajo, y que cada vez vamos a estar peor; que los medios se afanarán en destruir cualquier atisbo de movimiento al día siguiente; que sólo van a conseguir que la gente deje de confiar en el poder de las huelgas generales, y pierda la fe, baje los brazos y se entregue definitivamente para que le lleven al matadero cuanto antes.

Pero no. Una Huelga General sí que funciona. Pero no esto organizado por los sindicatos. No, una huelga de verdad, una contundente que le de en las narices al gobierno. Como por ejemplo mi tan admirada huelga de controladores de hace poco más de un año.

Ellos mostraron el camino. Si queremos se puede. Pero debemos empezar por darle la espalda a esta jauría de perros leales a su amo, que no es otro que el mercado.

viernes 9 de marzo de 2012

Kony 2012: ingenieria social destinada a timar al ciudadano


Hoy voy a comentar sobre un vídeo que he tenido la ocasión de ver esta misma noche. Se trata de Kony 2012, una campaña de Invisible Children, una ONG estadounidense. Os lo pongo aquí para que lo visionéis si tenéis media hora libre.



En este momento no está todavía disponible en español, pero os puedo hacer un pequeño resumen:

Va de que el director del video, Jason Russell tiene un niño. Bueno, eso en realidad importa más bien poco, pero se ve que el chico es espabilao y queda bien en pantalla, (además de que se ha usado el video casero de su nacimiento buscando darle un toque de autenticidad... Empieza el show) En fin, que el niño nos introduce en la abismal y sangrante diferencia que existe entre un chaval nacido en USA y otro nacido en África. Ése último es el ejemplo de Jacob, un chico que desde muy pequeño sufrió los rigores de la guerra en Uganda, perdiendo a su familia a manos del LRA. El Lord´s Assistance Army: una especie de organización terrorista cristiana que se dedica a lindezas del tipo capturar niños/niñas para convertirlos en soldados/esclavos sexuales en África. Ante tal injusticia, el señor Russell decide organizarse para destapar al criminal responsable de tal atrocidad, que como muchos ya estaréis pensando, no es Ratzinger, sino un tal Joseph Kony. Russell pretende hacer famoso en todo el mundo el nombre de Kony para que sus horribles crímenes no sigan quedando impunemente en el anonimato. De ahí el nombre de la campaña.

Y de ahí en adelante todos son buenos modos y mejores intenciones: que si apoyo de actores y artistas por aquí, que si el visto bueno de políticos yankees de ambas ideologías (entiéndase derecha y extrema derecha) por allá, que si Damian Zuckerberg (el Gran Hermano es bueno, Facebook os quiere) pululando por todos lados... Todo en un ambiente buenrrollista al más puro estilo yes we can para pedirte a ti, pardillo-consumidor, que apoquines pasta (unous cuantous doulars) para financiar el chiringuito. A cambio, te llevarán a casa el maravilloso kit del niño pijo-comprometido con una pulsera para ti y otra para algún otro pobre diablo que abduzcas para la causa. Así como también un montón de merchandising (de primera calidad chaval, que esto es Hollywood) y demás chucherías propagandísticas.

Obama, ese gran prohombre, venido al mundo para traer la paz, la armonía, acabar con la crisis y encontrar el vellocino de oro, anunció que iba a apoyar a la "labor humanitaria" enviando "tropas de paz" para investigar sobre el terreno la situación. Primer gran tanto anotado por los de Invisible Children. Los buenos podemos, Yes we can! (ya lo avisé)

(Pausa para respirar profundamente)

Ya de por si esto huele francamente mal. ¿Tantos medios para salvar África? ¿La misma África que Occidente lleva años arrinconando? ¿Ese lugar donde sacar materia prima semigratis y vender armas a mares es una misma cosa? Hmmmmnnn.

Decidí investigar un poco sobre el tema, y no os penséis que me costó mucho encontrar la información. Resulta que básicamente la única verdad que se dice es que el tal Kony es un auténtico sanguinario. Fin. No se comenta nada de que lleva nada más y nada menos que unos 20 años haciendo lo mismo por lo que ahora se le denuncia; que hay decenas de malnacidos tan asesinos y genocidas como él sueltos por África; que todos ellos compran sus armas a los países ricos (la principal exportadora es USA con diferencia, pero no olvidemos el nada desestimable papel de Rusia, China, y la UE) dejando pigües beneficios; que básicamente los Estados en África no existen, estando todo sumido en un caos más o menos controlado por las multinacionales que tranquilamente explotan el suelo, el subsuelo, y todo aquello que se les ponga por delante; que USA ha incrementado enormemente su presencia en toda África en los últimos años (curiosamente al igual que China)... Y otras cosas más que seguro me dejo en el tintero.

Pero lo realmente sangrante del tema no es sólo eso. Ya que hay otro pequeño detalle que el bienintencionado video "olvida" mencionar. Se trata de que en el año 2009 se descubrió en Uganda un gran yacimiento de petróleo: 2.5 mil millones de barriles concretamente, aunque algunos estiman que puede llegar hasta 6 mil. Podeis encontrar la noticia íntegra aquí. ¡Bah, minucias!


(Otra pausa para tratar de apartar la náusea)



Hasta donde puede llegar mi entendimiento, veo que esta ONG está publicitando una futura acción militar en Uganda por parte de USA. Librarán de nuevo la madre de todas las batallas mientras, eso sí, van ocupando los pozos petrolíferos. Y entre tanto, los de Invisible Children produciendo nuevos videos "I gotta a feeling" in situ, vendiéndonos cómo salvan a los pobres negritos, lo bueno que es Facebook, la aldea global, y lo bien que luce la pulserita en nuestras lindas, seguras, y sonrosadas muñecas occidentales.


Vamous a salvar el mundouuu! Iú-Es-Ey, Iú-Es-Ey, Iú-Es-Ey!

Llegados a este punto, ya no sé si hablar de timo, de estafa, o de que simplemente se está haciendo lo de siempre. Sólo que ahora se está utilizando internet para convencernos de la "necesidad" de que EEUU entre a saco a lo Harry el sucio. Ahora podría dedicarle otro rato a hablar sobre lo borregos que somos y la poca consideración que nos tienen los cuatro cabrones que nos gobiernan. Pero no, ahora sólo me apetece ir al baño.



lunes 5 de marzo de 2012

Leyendo esto

Este post va dirigido a ti, si estás leyendo esto. Es algo confidencial, sólo para tus ojos. Único para alguien único. Exactamente igual que tú.

Si estás leyendo esto debes saber que a lo largo de la Historia ha existido multitud de Estados, países, regiones, colonias dependientes, ciudades independientes, pequeños centros de poder y vastos imperios. En todos y cada uno de ellos ha aflorado la más impresionante gama de gobiernos y gobernantes:

Ha habido reyes únicos, algunos absolutos y omnipotentes, otros débiles y pusilánimes. Ha habido señores de la guerra ascendidos por sus victorias, y rufianes alzados por su astucia. Ha habido quienes han heredado todo, y quienes han tenido que pelear su puesto. Ha habido gobernantes en la sombra, amantes del rey de turno, y consejeros malintencionados; validos sin escrúpulos, y primeros ministros más o menos capaces.

Ha habido consejos de ancianos, juntas de militares, gabinete de ministros, reunión de lugartenientes, curias de sumos sacerdotes. Podían ser cientos o unos cuantos, reunirse en público o en secreto, ser sagrados o profanos. Ha habido representantes de la gran sociedad y de una reducida parte de ella también.

Ha habido nobles y aristócratas, gente poderosa y también algún que otro líder fugaz salido de ningún sitio. Han llegado por las armas o por las letras, por las buenas o por las malas, por un tiempo definido o para enquistarse y jamás marcharse.

Ha habido tiranos aclamados por su pueblo, y dictadores de emergencia. Líderes implacables obligados por su tiempo, y oportunistas que dan un golpe de timón cuando más les conviene. O bien llegados de uno en uno por cuarenta años, o bien traídos de cuarenta en cuarenta por unos años como los de Atenas.

Ha habido políticos que abrazaban la filosofía, y burócratas mecidos por sus propias leyes. Legisladores ciegos de ambición, y gente simplemente carismática. Ciudadanos elegidos y gañanes impuestos porque sí. Hombres con el don de la palabra y patéticos correveidiles amparados en el fútbol y la televisión.

Si estás leyendo esto, además de demostrar que tienes una gran paciencia, debes saber que ha habido casi tantas formas de gobierno como lugares por gobernar. Son tantos y tan heterogéneos, que resulta casi imposible establecer patrones. Pero hay algo que los hace a todos iguales: ninguno de ellos sería nada sin un pueblo a quien gobernar. Puede haber cien gobiernos, mil, o un millón, que ninguno de ellos tendría el más mínimo sentido sin un pueblo a quien dirigirse, a quien controlar, de quien abusar.

Puedes repasar tus libros desde ahora o revisar en tu interior para comprender esta gran verdad que día y noche se ve escondida, profanada y ultrajada: tú, junto a tus vecinos, parientes y demás ciudadanos, eres un ser único, precioso, y libre.

Si estás leyendo esto es porque eres uno de nosotros. No lo olvides jamás, nunca dejes de luchar por ello. No impidas que los demás se desarrollen, y por supuesto nunca persigas a un igual por querer desarrollarse. Piensa que son sólo unos pocos los que quieren tenernos esclavizados a todos; y que estos no van a compartir su poder porque les obedezcamos. Más bien su poder radica en que les obedezcamos. En el fondo lo sabes: lo has sabido siempre.

Ahora siéntelo y actúa.

viernes 24 de febrero de 2012

Adiós a Público, o ahí te quedas

Hoy voy a comentar cosas que nadie va a leer en ningún sitio. Tal vez sea por eso por lo que nadie lee este blog. Pero al menos voy a decir mi opinión y que sea lo que Dios quiera.

Resulta que hoy se ha hecho efectivo el cierre de la edición impresa de diario Público. Entró en concurso de acreedores y "no ha sido posible lograr inversores"cito textualmente la edición digital del mismo diario. Pueden encontrar la noticia completa aquí.

¿Se puede considerar esto una pérdida? En principio siempre que un medio de información, independiente, y libre cae, supone una pérdida para la libertad de expresión. Pero en un páis como este, en el que cualquier cosa de lo anteriormente expuesto brilla por su ausencia, no se puede considerar una gran pérdida. Es algo más que puede pasar, con un vago interés en el momento, pero que a la semana ya estará olvidado. En fin, que cualquier otro vendrá a ocupar su lugar.

O no.

Y pienso que no, simplemente por la extraña sombra que ha rodeado desde el principio a este diario. Desde su nacimiento, se ha erigido en un medio independiente que trató siempre de dar voz a los jóvenes, pero que más bien sólo consiguió asemejarse al inefable diario La Razón (eso sí, versión Spanish izquierda con todos sus clichés). Curiosamente, Diario Público salió al poco tiempo de salir La Sexta, o Cuatro, medios de comunicación con cierta tendencia a defender los derechos del gobierno socialista por entonces reinante. Cierta tendencia, o más bien defensa descarada y a ultranza de este.

Público, la Sexta y Cuatro, quédense bien con estos tres. Desde que salieran a la luz, este trío de medios se ha dedicado a dorar la píldora a los gobernantes socialistas y a dar caña a la infame derecha de este país (que sea dicho de paso, se lo merece). Y así día tras día, sin pausa, mareando a una población cada vez más alienada y menos consciente de los problemas reales que se cernían sobre nosotros, mientras las crisis iba haciendo mella en nuestra economía. Ellos eran los ases encubriendo al gobierno para que éste tuviera las manos libres para hacer... nada. Mientras la crisis se nos iba comiendo a pedazos, ellos le prestaban servicio a un gobierno que permitía que el país se fuera a recoger pepinos. A los pocos años, claro, fueron llegando (por este orden, no lo olviden) 1º) los recortes, 2º)los peperos, y 3º) el resto que con tanto agrado estamos conociendo.

Y ahora que nos están pegando palos por todas partes, cuando ya no queda ningún impresentable de la ceja a quien encubrir, resulta que Público no puede encontrar inversores. ¡Vaya hombre! Y no sólo eso, sino que Cuatro se fusiona con Telecinco y la Sexta es absorvida por: ¡¡¡¡Antena 3!!!! En unos meses, y de un plumazo, los perros guardianes del anterior régimen desaparecen dando paso a medios más suaves con el gobierno actual. Un gobierno necesitado de grandes dosis de propaganda, toneladas de photoshop, y millares de horas de opiniones de expertos en comulgar con ruedas de molino.

Pero qué casualidad.

Pues lo siento Diario Público, pero a mí no me importa que desaparezca tu edición en papel. Por mí como si desapareces por completo. Has sido otro sicario más al servicio de esta farsa. No has informado, te has limitado simplemente a hacer propaganda, que es para lo que fuiste creado.

Y mientras los pobrecitos de la cola del paro lamentando su pérdida. Pero cuándo vamos a aprender...

miércoles 22 de febrero de 2012

Vuelve el gris



Vuelve el gris, vuelve como las oscuras golondrinas, como las cigüeñas por San Blas, como las gaviotas... Esto parece que va hoy de pájaros.
Vuelve el gris, el gris del humo, del asfalto mojado por mangueras de agua a presión. El gris de las porras, de los uniformes (ahora son más bien azules, y han ganado kilos en protecciones)
Vuelve el gris que se traga el color, el que no permite que nada crezca a su alrededor, que oprime, que asfixia, que trae el dolor.
Vuelve el gris, y lo hace con fuerza, imponiéndose, como un monolito estanco e inerte que no dice nada. Pésima imitación de una pirámide, o una montaña... de escoria.
Vuelve el gris en nombre de la paz, la democracia, la libertad, la estabilidad, la ley, la justicia, el orden, la verdad.
Vuelve el gris con ansias de aplastar.
Vuelve el gris y está aquí ya.
Vuelve el gris...
...o acaso jamás se llegó a marchar.

domingo 12 de febrero de 2012

Da igual

Es lo mismo. No pasa nada si hay un 25% de paro, que la gasolina/electricidad/gas suba sin parar, que los jueces apliquen la ley en su propio beneficio, que se haga una reforma laboral leonina que nos esquilme a conciencia, que la diferencia entre los que mandan y el resto cada vez se haga más evidente y dramática sin necesidad de ocultarlo siquiera, que las libertades de internet se vayan cercenando, que lo público comience a estar en severo peligro de extinción, que además se nos culpe a nosotros de todo esto...

No importa.

Que yo pudiera seguir exponiendo más o más cosas distintas durante días.

Todo eso da igual. Son cosas que pasan.

Pero eso sí, que no nos toquen a Nadal, por favor.

No sean crueles.






sábado 28 de enero de 2012

Te veo

Te veo. Y no debería hacerlo. "No estás ahí" me digo, y sin embargo te me apareces en cualquier sitio, así de sopetón.
Todavía.
Te descubro entre la gente que espera en el andén. Miro por la ventanilla cuando el tren se va deteniendo y ahí te encuentro impasible, con el pelo lacio cayéndote despreocupado sobre tu abrigo rojo. Me incorporo buscándote tras los espacios muertos que dejan las paredes del vagón, incrédulo de haberte visto.
Pero deseando que así sea.
Pronto te veo entrar. No ha quedado lejos tu puerta, pero por si acaso, te acercas a acomodarte. Lo haces sin ningún tipo de prisa, avanzando como algo inevitable. No miras nada en concreto, pero veo reflejado tras tus gafas nuevas que no se te escapa ni un sólo detalle. Sonríes, o al menos eso muestra tu rostro en comparación con el resto de los usuarios del vagón. En comparación contigo todos los demás parecemos criaturas miserables.
Yo más que ninguno.
Estás tranquila, entretenida con cualquier cosa que caiga bajo la atención de esos ojos. Esos ojos. Caminas liviana, desprovista de cualquier carga que atenace tus hombros, con cierto aire de aquella quien no ha sido devorada por la ciudad. Que es indemne a ella. Llevas la paz allá donde estás.
Y sin embargo a mí todavía me abrasan las entrañas con la herida que aún guardo de mi guerra contra ti.
Hago el amago de ocultarme, tratar de pasar desapercibido hasta la siguiente estación. Salir huyendo. Pero no es necesario: no me miras, no me prestas atención.
Simplemente no existo para ti.
Te miro ya sin tapujos. Desde abajo, como lo haría una rata. Te contemplo recordando aquella época en la que tenerte delante ya justificaba que el tiempo llegase, pasase y se perdiera en ninguna parte. Pienso, o mejor dicho vuelvo a pensar. Y no me gusta. Se me ocurre levantarme y llamarte por tu nombre. LLamar tu atención. Y espetarte a la cara todas esas cosas que nunca te dije, decirte aquello que guardé para mí, y que ya nunca escucharás. Eso mismo que ahora hace que me revuelque y que arda y me consuma.
Estés donde estés.
El tren se detiene en mi parada, y derrotado me vuelvo hacia la puerta. "Hasta aquí hemos llegado", parece querer decir mi semblante. Pero no digo nada. Agacho la cabeza y salgo en busca de las escaleras que me saquen de allí abajo. Oigo el sonido del metro anunciando que se va, arrancando de nuevo, desapareciendo lentamente.
Me vuelvo, pero todo aquello no es más que una ilusión: un remolino de recuerdos borrosos y deseos partidos por la mitad, que se pierden a toda prisa por un túnel en la oscuridad.

lunes 23 de enero de 2012

Seis

¿Qué sabes? Qué importa.
De este barco soy el capitán, que es como yo. Pequeño el barco, pequeño yo.
¿Qué entiendes? Qué más da.
Sabes que me trajo la marea, y que ella misma me llevará. Lejos, tanto que por más que intentes perseguirme jamás me encontrarás.
Hablo en serio.
Que un día consulté a las cartas, y éstas me dijeron que terminarían mis días en el fondo del mar.
¿Y mañana, que harás?
Mañana Dios dirá.

¿Qué buscas? No encuentras.
Mis ojos reflejan la luz de los seis mares que quedaron a mis espaldas. Delante ya no hay más.
¿Qué esperas? La nada vas a encontrar.
Sigue mi consejo y atrapa el momento, que resulta ser la única verdad. Hazme el amor como dijiste y luego deja que siga mi camino.
Te comento
Que una vez me leyeron la mano, y me revelaron que habría de conquistar seis corazones antes de que la muerte me alcanzase.
¿Y mañana, qué harás?
Mañana ya se verá.

¿Qué quieres? Estabas advertida.
Jamás te dije que fuera facil, ni una promesa te di. Más al contrario.
¿Qué crees? Te equivocas.
Que el desafío es mi victoria, y por cada puerto que alcanzo sin daño, siento con mayor ímpetu cómo fluye la vida por mis venas.
Y no te miento.
Que hace un año pregunté a las estrellas, y desde lo alto me contaron que no hay más muerte que una vida que no merece ser vivida.
¿Y mañana, qué haras?
Mañana llegará.

El ayer ya ha pasado, y el mañana no existe.
Es el ahora lo que importa, porque es ahora cuando hay que luchar.
Atrapa el momento princesa, es el secreto de la felicidad.
No guardes ni siquiera un recuerdo, fluye, y luego déjame partir. A las seis es mi hora, al alba se navega mejor.
Que quede entre nosotros.
Que antes de ahora tuve que contar lo mismo cinco veces. Antes de ti, mi amor.
¿Y mañana, qué haras?
Mañana a la mar.


domingo 11 de diciembre de 2011

Equilibrio

Equilibrio, una palabra tan ideal que sólo mencionarla es una utopía. Tan necesaria y a la vez tan distante. En un universo circular donde todo es cíclico y gira sin parar en la misma rueda, el equilibrio es el juez, el ojo que todo lo ve. Es el inicio y el fin, la excepción de la regla que va del blanco al negro, el término regulador de este entorno dual, bipolar, inestable de por si... sólo digerible por el mismo principio del equilibrio. Paradojas que no parecen al alcance de nuestro discernimiento.

Tan necesario, y al mismo tiempo tan inalcanzable.

Es ese Dios nos lo da y Dios nos lo quita, el mismo principio que nos hace recelar cuando todo nos viene de cara, y que por supuesto nos da esperanzas cuando ya nada puede ser peor.

Equilibrio.

Esa regla no escrita, y sin embargo, siempre presente ante nosotros. Hace creer al pecador y esconderse al vil ladrón. Nos anima a seguir a los que no tenemos nada que perder, y remueve los bajunos sentiemitnos de los banqueros, políticos, urdangarines, y demás seres bajunos que gobiernan este mundo.

Karma lo llamaron algunos, y todos sin excepción lo sentimos, aunque lo neguemos. Sabemos que tarde o temprano nos tendremos que enfrentar a él. El tiempo pone a cada uno en su lugar, dijeron otros.

Y en estos tiempos del falso y dañino equilibrio de la subjetividad, donde un lejano extremo decide imponer su propio equilibrio:

menos maestros, más policías
menos educación, más fútbol
menos sanidad, más corazón
menos libertad, más de lo mismo

Es ahora cuando más alejado parece estar el concepto del auténtico equilibrio. Es ahora cuando más me temo que va a volver a imponerse. Y será con un vuelco, tal vez violento, tal vez no. Quizás salvaje, quizas no. Tratemos de imponernos nuestro propio equilibrio mientras sucede.

Pero que sea equilibradamente. Será lo mejor.

martes 29 de noviembre de 2011

Arena

Estaban el maestro y el alumno terminando de comer en silencio, o todo lo en silencio que se puede estar al masticar una comida destemplada y un tanto rebelde. Estaban sentados sobre lo que quedaba de las gradas de un estadio que en otra época fue grandioso. Miraban ambos hacia la arena, hoy irreconocible y rebosante de vida salvaje. El sol resplandecía con la intensidad de un millón de amaneceres.

-Marco -dijo el maestro-, ¿recuerdas a qué hora nos dijo Gabriella que iba a estar a las puertas del templo?
-Sí maestro, a la segunda hora de la tarde, dentro de dos horas y media, minuto arriba, minuto abajo.

El maestro se quedó pensativo por un instante, y acto seguido hurgó en el interior de su bolsa para sacar un reloj de arena bastísimamente labrado y con el cristal arañado. Parecía casi tan viejo como él mismo. Casi. Lo miró unos segundos, sopesando y calculando la arena que había en ambas partes. Finalmente se decantó por un lado y lo colocó en el suelo, justo entre su alumno y él.

-Escúchame atentamente Marco -dijo pausado-, deberás esperar a que la arena pase completamente de una mitad a otra, y luego darle la vuelta para empezar de nuevo. Así 13 veces desde ahora mismo. Luego irás a buscar a Gabriella, que si no eres holgazán llegará en el mismo momento que tú. Si no la harás esperar una vez más.

Y acto seguido continuó comiendo mirando a los árboles como había estado haciendo hasta entonces. Marco se le quedó mirando incrédulo, ya sea por lo extraño de la instrucción recibida, o por haberse visto sorprendido una vez más por su maestro.

-Maestro, ¿cómo sabe usted eso? -terminó preguntando.
-Ya conoces la respuesta: por un lado he hecho una simple suma matemática conforme a la información que me has dado. Por el otro he aplicado la proverbial puntualidad de Gabriella, heredada de su muy querida abuela.
-Efectivamente maestro -replicó Marco en seguida-, pero ¿no sería mejor consultar el reloj del campanario? Tendría que caminar un poco pero aún funciona y es completamente fiable.

El maestro se giró hacia Marco con media sonrisa y arqueando una ceja. Su rostro era un mar de arrugas.

-Explicame tu razonamiento -dijo tranquilo.

Marco carraspeó y dijo:

El reloj de arena no es fiable en absoluto. Depende de muchos factores como lo desgastado del vidrio que lo contiene, la gravedad, incluso la temperatura. Por no hablar del factor humano que me toca, ya que 13 veces son muchas y es posible que olvide una de las vueltas, o lo haga a destiempo.

El maestro rió y volvió su mirada hacia el horizonte.

-Me encanta tu forma de pensar Marco -dijo-. Pero vuelves a estar confundido. Tratas al pobre reloj de arena como algo inexacto. Y en efecto, lo es. Pero es que el tiempo también es inexacto. De hecho es de las cosas más inexactas que puede estar rodeándonos en este momento. Tú puedes medir el tiempo, sin duda. Veinte minutos por ejemplo. Pero son 20 minutos inexactos. ¿Acaso es lo mismo 20 minutos en las fiestas del pueblo que 20 minutos mientras te sacan una muela? ¿Son iguales 20 minutos esperando a que llegue la persona amada, que estando con ella? ¿Qué son 20 minutos siendo anciano comparados con los 20 minutos de niño? El tiempo se puede medir, por supuesto, pero es más bien el tiempo quién nos mide a nosotros. Lo demás es engañarse, mi querido Marco.

El chico se quedó, una vez y pese al calor, helado. En su boca había una palabra a medio salir absolutamente muda. Terminó por cerrarla para volver a mirar al bosque. Pensó por un segundo pero no encontró mejor respuesta que terminarse la comida. A intentarlo al menos, pues la profunda voz de su maestro le interrumpió.

-Si no le das la vuelta ya al reloj vas a llegar tarde, y me temo que eso no va a agradar a Gabriella...

sábado 19 de noviembre de 2011

La gran fiesta

El próximo domingo hay elecciones generales, lo que recurriendo al tópico suele denominarse como la gran fiesta de la democracia.

Diseccionando un poco la frase: sí, es una gran fiesta, al menos eso parece con la que se forma en las sedes de todos los partidos políticos. Hay globos, canapés, chapitas, pantallazas enormes a todo color, y algún que otro discurso cada no poco. Por otro lado, siempre se celebra algo, aunque se haya perdido estrepitosamente. Es una fiesta donde se celebran hasta las derrotas. Ése es el espíritu. Y aquí se puede armar tanto jaleo como se crea necesario, que la policía no piensa incordiar en absoluto, ni siquiera a las grupis y demás simpatizantes de los muy carismáticos políticos que adornan las televisiones (y calles, y periódicos, y radios, y...) de este experimento que algunos se atreven a llamar país.

La otra parte de la frase la entiendo menos. ¿Demoqué?

No hace falta ser un lince para comprobar lo poco o nada conforme que me siento con el sistema que nos ampara. Así lo haré saber el domingo con mi papeleta en forma de voto nulo que haré llegar a la urna. Aunque me temo que va a servir para lo mismo que sirve un voto con colores, un Jess Extender, o un tío en Alcalá.

No, el domingo no va a ser un buen día para mí aunque no tenga que ir a trabajar. Y lo peor que va a tener ese día ya no es gane uno u otro. Total, en esta dictadura en la que vivimos siempre mandan los bancos, y los mercados, y las multinacionales, y la madre que los parió. No, lo peor es que va a pasar a la Historia el peor presidente que ha tenido esta monarquía bananera que se llama España.


Foto de familia de los Zapatero´s junto a un jugador de la NBA y su esposa, y sus escoltas reclutados en Mordor


El señor Zapatero, que lo único que va a aportar a favor de su infausto nombre es que su sucesor va a ser mucho peor que él. Le llamaban ZP, el farsante, el hombre de paja, el títere, el hombre que no sabía nada. Supongo que esperará que le estemos agradecido.

Ó tal vez no. De cualquier modo, pase lo que pase, este caballero va a estar viviendo cómodamente con su pensión vitalicia, sumada a algún puesto muchimillonario en alguna de las multicinacionales a las que nos ha estado vendiendo estos últimos 8 años (¿verdad sr Aznar? ¿verdad Sr González?) Mientras tanto, nosotros estaremos ahogándonos en el futuro de mierda que nos espera.

Y no, no estoy indignado.

Yo estoy hasta los cojones

domingo 13 de noviembre de 2011

Fácil

¿Qué es fácil? Fácil es navegar cuando el viento sopla a nuestra espalda; reírnos de una broma gastada a otro; seguir un camino marcado.

Fácil es opinar cuando no nos afecta, lamentarnos ante los reveses del destino, sonreir cuando estamos ganando, hacer huir a un gato callejero.

Fácil es añorar el pasado; anhelar el futuro; negar el presente.

La vida es áspera, complicada, e incluso a veces cruel; tal vez por eso tenemos la capacidad de poder hacerla fácil, tan asequible como esté en nuestra mano. Es un alivio tan necesario como simple: no me presento, lo dejo pasar, que lo haga otro, no es mi responsabilidad...

Y sin embargo lo fácil no nos enseña nada, no podemos construir algo de lo fácil con la esperanza que llegue a algún sitio.Una vida entregada a las facilidadaes es una vida perdida, vacía, desperdiciada.

¿Es necesario torturarse con esta contradicción? Tal vez con pensarlo en algún momento basta, con ser consciente de ello por un instante y ya. O tal vez es una, mejor o peor hurdida excusa que me sirva para maquillar lo que estoy a punto de confesar.

...

Creo que he nacido en el momento equivocado, del lugar erróneo, de la forma incorrecta. Eso en realidad es algo que no se puede saber con certeza, pero a las pruebas me remito:

los alumnos castigan a los maestros; los ladrones envían a la policia contra los honrados; Facebook ha dejado de ser un accesorio del ocio de la gente, y ahora el ocio de la gente es un accesorio de Facebook; los villanos son tratados como héroes y los héroes tienen peores intenciones que los villanos; la única escala útil para medir la música es el dólar; la mejor forma de mantener la paz es con bombas; los amigos de la libertad regentan cárceles llenas; para prosperar no hay que trabajar; para saber no hay que estudiar; para ganar ya no es necesario practicar; y para todo lo demás: Master Card.

...

Ya he terminado, y debo confesar que me siento un poco más descansado, como después de haber soltado un bulto incómodo. Tal vez no tenga mucho sentido haber dado todo este rodeo para simplemente lamentarme de lo que me incomoda, pero sin duda ha sido más fácil que enfrentarme con la realidad.

¿Verdad?