Ésta es una canción rodante, inquieta, que cuando quieres creer de qué va
simplemente ya no está.
Es una sombra, un rastro dejado por el viento, una lágrima en el fondo del mar.
Ésta es una historia verdadera, una locura cantada hace tanto, tanto
pero aprendida hace tan poco que ya no me quedan alas para escribir
que ya no tengo tinta para volar.
Es un estado de ánimo, alegre, sin duda, triste si es necesario, cambiante
joder, qué más da.
Éste es un amigo imaginario, un compañero de viaje, pasajero del tren de las doce,
polizonte del barco que acaba de zarpar.
Es un espíritu incansable, un alma perdida que se encuentra al darse la vuelta
al nunca dejar de tentar la suerte
al nunca cansarse de girar la rueda.
Ésta es una broma de mal gusto, una jugarreta de las olas, una ventana tapiada
por la que saltaste sonriendo
por la que te seguí aún sabiendo
que me la pegaba
Es una cita cancelada por desidia, una entrada rota sin show, una oportunidad perdida
principio y fin de todos mis planes
fin y principio de todos mis males
Ésta es una canción flotante, efímera, a la que conviene no agarrarse, que no se baila
que no se escucha.
Es una putada, y lo sé, que no te dijera qué tan triste era, que maldice sin parar
que no deja ni resquicio a la bondad.
Pero te avisé que es una rueda que no deja de danzar, y que, aunque de esto no dije nada,
no siempre pienso lo que digo
ni siempre digo la verdad.
0 críticas constructivas:
Publicar un comentario en la entrada