esa sonrisa que un día tanto me entusiasmó
Siéntate, acomódate, quitate los zapatos, suelta ese jersey, tíralo por ahí
que sabes que mi casa es también tuya y que aunque fuera se asome septiembre
aquí dentro aún hace calor
Y si todavía no te convencen mis palabras imagínate al menos cómo suena mi voz
Sí, eso es, mucho mejor
suéltate el pelo, afloja el cinturón, mójate los labios, no aprietes demasiado el tazón
que te quemará las manos
tus manos
Quiero contarte algo
No sé si sabes, desde el tiempo que llevas siguiéndome los pasos, que he estado buscando
llámalo como qieras: conocimientos, experiencias, sensaciones,
respuestas
y que detrás de cada una de ellas se destapaban nuevas preguntas, y respuestas
y más preguntas
y más respuestas
Sí que lo sabes, no porque te lo haya contado, sino porque lo has vivido cuando pasabas a mi lado
cuando me oías gritar en silencio, cuando mencionaba sin parar el pasado
Lo que tal vez no sepas es que esa búsqueda no me ha hecho sabio, más al contrario
sino que en mi cada vez más renovada ignorancia
sólo soy consciente del inmenso vacío que en mí hay guardado
Ven, siéntate, llena mi vaso, abre la puerta
dejemos que inunde la sala el rumor de la calle
no pongas esa cara, no permitas que tu cara viva continuamente tapada tras tus manos
tus manos
No es casualidad que no haya aprendido nada en mis vivencias, mis viajes
no es casual que sólo te hayas impregnado de mí, pues de lo que puede verse sólo soy
una fina capa que recubre este infinito vacío carente de sentido, de formas
de vida
¿mente? sólo es una lata donde resuenan palabras y más palabras
¿corazón? se terminó despeñando agujero abajo
¿alma? me dicen que a veces se la encuentran por la calle, aullándole a los coches,
borracha de rayos de luz de luna
No soy nada, no poseo nada, y en menos quedaré cuando el vacío me reclame
Ven, siéntate a mi lado, estás muy graciosa andando de aquí para allá
estás nerviosa y el salón no da para más
quería contártelo, debía contártelo
por favor para de llorar, deja que el pasado sea pasado
seámos tú y yo
sin más
Ven, siéntate, tienes el pelo todo alborotado y tus ojos no saben hacia dónde brillar
relájate, respira profundo, deja que apriete con mis manos tus manos
de esta carga te acabo de librar
y antes de que te marches deja que guarde por un poco más conmigo tus manos
tus manos
2 críticas constructivas:
Como no tienes censura, me he permitido el lujo de publicarlo por el facebook y que te lean más personas :P
Joder Yoli, consigues sonrojarme mas q el sol de Bolonia. Gracias!
Publicar un comentario en la entrada