domingo, 30 de enero de 2011

En serio

Esto va hoy de periodicos, por ejemplo. ¿De qué periódicos? De cualquiera, es indiferente siempre y cuando sean periódicos españoles. Sí: no es bueno hablar de cosas de otros países si no se conocen suficientemente bien.

Esto va hoy de periódicos españoles.

¿Y de periodistas? No de eso ya no hablo, es una batalla perdida, y además no tienen culpa de nada. Me consta que ya a nadie se le educa para ser periodista: ahora se adoctrina a jóvenes (plan Bolonia mediante) para que encuentren la mejor forma de atraer lectores, y así engrosar las ganancias por contratos publicitarios. Eso de informar, ser imparcial, buscar la verdad por encima de todo, está pasado de moda. Y sobre todo, es poco rentable.

¿Y los lectores? Esos, aunque son los que hacen que los periódicos reciban sus ingresos por publicidad, son los que menos importan. Total, están cada vez más carentes de valores, formación, o mínimo espíritu crítico y les da igual qué pueda estar ocurriendo. Ellos sólo se preocupan de que su partido político/equipo de fútbol siga siendo el bueno, y que el rival siga siendo el malo. Demás detalles insignificantes como la veracidad, la rigurosidad, o la crítica constructiva no tienen cabida en sus vidas, ni por supuesto en las páginas de "sus" periódicos.

¿Podría decirse entonces que la prensa española no es seria? Yo al menos, no estoy hablando en broma. Haciendo un rápido repaso tenemos una prensa generalista dualista, parcialista y bipolar que más que informar marea; una prensa deportiva absurda, infantil y vomitiva; una prensa financiera sin escrúpulos que estafa a sus lectores; y una prensa gratuita que se convierte en un compedio de todo lo negativo de los anteriores, pero mucho peor, y gratis.

¿Y no hay ninguna buena? Bueno, contando con la capacidad de generar noticias, la fuerza de sus investigaciones y su rapidísimo crecimiento en los últimos tiempos, sí, podría decir que sin duda la prensa del corazón es la que más en serio se toma su trabajo. Por lo tanto es esta (en odiosísima comparación con las demás) la única prensa fiable y seria de este país.

Y ahora me voy a un bar a embrutecerme con cerveza, que me lo he ganado.

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