jueves, 24 de febrero de 2011

Carta del Parlamento Europeo al pueblo egipcio

Estimados amigos egipcios, hermanos:

¡Muy mal! ¿Qué hacéis ahí todo el día en la calle? ¿Acaso creéis que las plazas fueron pensadas para que os reunieseis de ese modo? Todos a la vez sin orden ni concierto, y lo que es peor, sin ni siquiera pretexto claro: sin celebrar un título de fútbol o algo parecido.

¿Y todo ello con qué objetivo? Ninguno. Armar jaleo y griterío, corriendo de aquí para allá como pollos sin cabeza, rompiendo la paz y armonía reinantes por tantas décadas en vuestro hermoso país. ¡Qué vergüenza! Un país tan bello y con tanta historia abochornado por una panda de alborotadores trasnochados.

Aún no entiendo los motivos que os movieron a comenzar tan deplorables actos. ¿Justicia? ¿Derechos básicos? ¿Libertad? ¿Pero qué es todo eso? No sabemos de dónde habéis sacado tan absurdas ideas. De nuestras televisiones por lo menos no ha sido; eso seguro. ¿Dónde habéis ido a buscar esos ideales de igualdad, libertad y fraternidad? Eso ya no se lleva hombre. Se ha quedado anticuado. Se ve que estáis muy atrasados todavía; se nota que no habéis pasado por nuestro complejo sistema educativo.

Y bien, ya habéis conseguido lo que queríais. Supongo que estaréis contentos. Habéis conseguido la caída del que fue vuestro gobernante. Un gran gobernante, por cierto; el que más tranquilidad y prosperidad ha traído desde los faraones, si me permitís mi apreciación particular. Ahora vamos a tener que cambiarlo por otro, ya que éste no os gustaba. ¿Sabéis lo difícil que es encontrar un dictad… un gobernante apropiado? ¿Uno que sólo se limite a cerrar la boquita y abrir el canal de Suez? ¿Os hacéis una idea de lo sencillo que es toparse con otro Hugo Chávez? Y además a las puertas de Europa. Sólo de pensarlo un escalofrío recorre la Eurocamara. Y es ciertamente incómodo.

En fin. Habéis demostrado que como pueblo merecéis algo más de consideración. Seguimos pensando que estáis algo anticuados en vuestros planteamientos, y sobre todo en vuestra forma de proceder. Pero aún así habéis subido un escalafón en nuestra clasificación. Vamos a aprovechar el vacío de poder para dar una vuelta de tuerca más y ofreceros nuevos derechos al estilo de los que gozan nuestros países europeos, y que ya llevan un tiempo disfrutando vuestros hermanos turcos. Esto es: ofreceros reformas para aumentar vuestro nivel adquisitivo y a partir de ahí atiborraros de multinacionales, consumo, Champions League, Gran Hermano, hipotecas a 60 años y viajes Low Cost.

Bienvenidos a la auténtica libertad ¡Enhorabuena!

0 críticas constructivas: