Tú: Pues ya es una novedad.
Yo: Sí. Trataba de los sinvergüenzas que componen la clase política, de lo corruptos que son, y de lo poco que hacen para que la situación mejore.
Tú: ¿Y eso te ha dado que pensar? Yo recibo uno de esos al menos cada día. Hay alguno que ya me han reenviado hasta cuatro veces.
Yo: Es que es a eso a lo que me refiero precisamente. Tenemos suficientes datos y pruebas de que este sistema es un engaño, que nuestros dirigentes son las criaturas más despreciables, que nos manipulan, nos ocultan información, nos estafan, nos quitan derechos, nos cambian la hora, nos exprimen al máximo, que reducen nuestras libertades, que son las mascotas de las grandes corporaciones...
Tú: Es bastante evidente.
Yo: El simple hecho de que toda esa información circule por canales independientes a los grandes mass media no hace más que confirmarlo.
Tú: No me digas que este es otro post sobre la tele. Que me aburres.
Yo: No. Lo que vengo a decir es que la farsa de la sociedad actual es tan evidente que hasta el más fiel seguidor de la política se ha empezado a dar cuenta del pastel.
Tú: Aunque queda mucho taliban por ahí suelto todavia...
Yo: Ya, pero hay una mayoría que sabe cosas antes ocultas.
Tú: Muy bien, y todo gracias a los correos de tus amigos. Felicidades, son lo mejor. ¿Y ahora qué?
Yo: Nada. Y eso es lo peor de todo.
Tú: ¿Ya estás otra vez hablando en clave? Sabes lo insoportable que te encuentro cuando lo haces.
Yo: No, déjame terminar. Me refiero a que es tan evidente, es tan clara la información que tenemos; y ellos hacen gala de su desvergüenza tan libremente... Y no pasa nada. Ya lo sabemos todo y aún así sigue sin pasar nada. De hecho, cada vez nos llegan más correos sobre el sueldo de un alcalde, las faltas al trabajo de un parlamentario, la jubilación indecente de un senador... Y eso sin mencionar los casos de corrupción abierta. Y no pasa nada. Maldecimos para nuestros adentros, agachamos la cabeza, miramos a otro lado y seguimos adelante. Como un toro en una corrida.
Tú: Mmmmmm
Yo: No pasa nada; nunca pasa nada. Los únicos que hacemos algo sólo los limitamos a denunciar, y eso ya lo hacen muchos; para nada. Parece que estamos esperando que algo ocurra, pero mientras ocurre y no, tratamos de guardar lo que tenemos sin arriesgar ni un poco. Pero nadie hace nada y todo sigue igual.
Tú: Entonces este blog tuyo pseudo intelectual, pseudo izquierdista, pseudo conspiranoico, está también favoreciendo que la gente siga adormecida sin hacer nada.
Yo: ...
Tú: ...
Yo: Sí... Lo reconozco. Pero por un momento no me importaría dejarlo todo por pasar de las palabras esparcidas en la red, a los hechos.
Tú: Pues ya puedes ir buscándote secuaces, chavalote.
Yo: Bueno, así de entrada contaba contigo.
Tú: Ni de coña, que mañana es lunes y trabajo.

Yo: Pues pasado.
Tú: Es martes; más me da que me da lo mismo.
Yo: Pues el fin de semana.
Tú: ¡Buf! Imposible. Tenemos una barbacoa.
Yo: ...
Tú: ...
Yo: Lo dejaremos para la semana siguiente.
Tú: Sí, la semana siguiente, sí.
Yo: La semana siguiente mucho mejor.
Tú: Dónde va a parar.
3 críticas constructivas:
El mes que viene lo mismo hasta yo me apunto
Pero un poco nada más que cansa ¿eh?
Llego el mes que viene... el 15 de mayo toma la calle...
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